¡El verano está a la vuelta de la esquina! Y con ello, además de las vacaciones, los días más largos y las jornadas de disfrute, llegan también los riesgos de la radiación solar sobre nuestra piel que puede provocar daños irreparables en nuestra piel.
Aunque a todos nos gusta estar bronceados, también todos sabemos lo importante y necesario que es utilizar protección solar para evitar los efectos dañinos del sol.
Solo dos terceras partes de la radiación que emiten los rayos solares llegan a la tierra. Los rayos más dañinos de la radiación solar (cósmicos, gamma, rayos X y los UVC) son absorvidos por los gases de la atmósfera, fundamentalmente por el ozono. Este gas también absorbe las ondas UV (ultravioleta) más cortas. Sin embargo, los rayos que sí llegan a la tierra son los UVA, UVB, los rayos visibles y los IR-A (infrarrojos). Los rayos ultravioletas tipo B (UVB) son los responsables de provocar el enrojecimiento de la piel, mientras que los rayos UVA tienen un efecto directo en el envejecimiento de la piel, son los causantes de provocar alergias solares, así como de la aparición inmediata de pigmentación.
1. ¿Cuáles son las consecuencias más frecuentes de una exposición al sol sin protección?
Es posible que hayas leído y escuchado en numerosas ocasiones las nefastas consecuencias que tiene la exposición al sol para tu piel. Sin embargo, es importante recordarlo siempre que sea posible, ya que los problemas para la piel van mucho más allá de las quemaduras solares. Además de este problema, una exposición prolongada y sin protección al sol provoca manchas, desencadena el envejecimiento prematuro de la piel, daña el ADN celular y, a largo plazo, puede provocar cáncer del piel.
2. ¿Cómo protegerse de los efectos indeseados del sol?
Sin ninguna duda, la mejor manera de protegerse de las consecuencias adversas del sol es mediante el uso de fotoprotectores, que tienen la capacidad de absorber la radiación solar. Es imprescindible protegerse frente a la radiación UVA y UVB en cualquier tipo de piel, pero es especialmente necesaria en personas de fototipo I y II, personas fotosensibles, con tratamientos especiales que requieren una alta protección, pieles envejecidas, con manchas y otros signos del envejecimiento.
Por supuesto, la exposición al sol debe hacerse con moderación y teniendo en cuenta todas las medidas de protección adecuadas.
3. ¿Qué tipo de fotoprotectores existen?
Podemos diferenciar entre dos tipo de fotoprotectores solares, los químicos y los físicos. Los fotoprotectores químicos actúan a través de reacciones fotoquímicas, absorbiendo la radiación solar y transformándola para que no sea perjudicial para la piel. Por su parte, los fotoprotectores físicos actúan como una barrera física que refleja la luz solar y no permite la penetración a través de la piel de la radiación solar.
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